Un espacio seguro y cuidado para compartir. Cada encuentro trae psicoeducación, momentos de intercambio y ejercicios prácticos para acompañar el proceso de recuperación.
Nos encontramos por Zoom dos veces al mes (salvo excepciones).
Es un espacio cuidado donde la resonancia con otras voces ayuda a recuperar perspectiva y alivio: escuchar historias similares cuando a veces sentimos que estamos solos o “locos” hace toda la diferencia.